Los efectos de la descarga eléctrica dependen, entre otras cosas, del tiempo de exposición, el tipo de corriente, su magnitud y el estado de la persona en el momento del contacto. Pueden ir desde pequeñas quemaduras, convulsiones, asfixia, hasta la muerte instantánea.
La mayoría de las descargas eléctricas en personas suceden por accidentes domésticos y laborales, generalmente provocadas por una instalación deficiente o el uso de aparatos con elementos deteriorados por el uso o el tiempo. También existe un fenómeno natural que puede provocar este tipo de siniestros: los rayos, cuya elevada tensión (voltaje) los vuelve generalmente mortales.
elevada tensión (voltaje) los vuelve generalmente mortales.