Según el tiempo de exposición y la dirección de paso de la corriente eléctrica, para una misma intensidad, pueden producirse lesiones graves, como asfixia, fibrilación ventricular, quemaduras, y secundarias o indirectas a consecuencia del choque eléctrico, como caídas de altura o golpes.
- Paro cardíaco: Se produce cuando la corriente pasa por el corazón y su efecto en el organismo se traduce en un paro circulatorio.

- Asfixia: cuando la corriente atraviesa el tórax, el choque eléctrico tetaniza el diafragma torácico y como consecuencia los pulmones no tienen capacidad para aceptar aire ni expulsarlo. Este efecto se produce a partir de 25-30 mA.

- Quemaduras: pueden ser externas o internas por el paso de la intensidad de corriente a través del cuerpo por Efecto Joule o por la proximidad al arco eléctrico. Pueden generar zonas de necrosis (tejidos muertos), pero también alcanzar a dañar órganos profundos, músculos, nervios e incluso huesos.

- Tetanización o contracción muscular: consiste en la anulación de la capacidad de reacción de los músculos que impide la separación voluntaria del punto de contacto. Normalmente este efecto se produce cuando se superan los 10 mA.

- Fibrilación ventricular: se produce cuando el choque eléctrico tiene una duración superior a 0.15 segundos, el 20% de la duración total del ciclo cardíaco medio del hombre, que es de 0.75 segundos. La corriente pasa por el corazón y su efecto en el organismo se traduce en un paro circulatorio.

- Lesiones permanentes: son producidas por destrucción de la parte afectada del sistema nervioso
- Efectos no inmediatos: se manifiestan pasado un cierto tiempo después del accidente. Los más habituales son manifestaciones renales, trastornos cardiovasculares, trastornos nerviosos, trastornos sensoriales, oculares y auditivos.